¿Necesidad u obsesión por la vigilancia y la seguridad?

Jesús Benito
Actualizado: 15/06/2023 1245
¿Necesidad u obsesión por la vigilancia y la seguridad?
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La videovigilancia está presente en prácticamente todas partes.

En casa, en el garaje, en la carretera, en las tiendas, en el trabajo... ¿Necesidad u obsesión por la seguridad?

Todos somos conscientes de que todo tipo de cámaras de seguridad alarmas y sistemas de videovigilancia registran nuestros pasos. En los hogares, en el trabajo, en las tiendas, en los edificios públicos… Prácticamente en todas partes hay un objetivo que nos graba. Según la Agencia de Protección de Datos el número de circuitos de seguridad inscritos se ha multiplicado por siete en los últimos 15 años. ¿Es una necesidad o una obsesión?

La Agencia de Protección de Datos cuenta con un Registro General de Protección de Datos. En él deben inscribirse los ficheros de los sistemas de videovigilancia que cuenten con al menos una cámara y que graben y almacenen las imágenes que captan. Según este registro existen en España 233.000 sistemas de videovigilancia, siete veces más que hace 15 años. Eso sin tener en cuenta los que no estén inscritos, que también los hay.

La Agencia Española de Protección de Datos tiene un registro de ficheros.

Nos encontramos con cámaras de seguridad en todas partes: comunidades de vecinos, garajes, en la carretera, en el trabajo, en las tiendas, hoteles, en organismos públicos… en todas partes hay un objetivo que nos vigila y graba nuestros pasos. ¿La seguridad se está convirtiendo en una obsesión o es realmente necesario reforzar la vigilancia?

En un post anterior comentábamos que el número de robos en España disminuyó considerablemente en el primer semestre de 2015. Los sistemas de videovigilancia y seguridad pueden ser una de las razones por las que se han registrado estas cifras tan positivas.

Los sistemas de videovigilancia no deben tener como fin controlar los movimientos de las personas, pero sí son clave como elemento de prevención ante la delincuencia y como prueba de robos y otros delitos. En definitiva, y una vez más, la clave está en encontrar el equilibrio.

No sirve de nada volvernos locos y obsesionarnos con la seguridad instalando cámaras por todas partes, pero desde luego tampoco podemos obviar sus ventajas.

¿Vosotros qué pensáis?

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